Phoenix, Arizona.- Muchos ciudadanos estadounidenses podrían sufrir el acoso de la Policía y de igual forma ser deportados por error, un caso muy común en esa nación.
La ley commenzará a aplicarse desde este jueves y contempla detenciones simplemente por tener la sospecha de ser ilegal.
Expertos legales dentro del ámbito de la inmigración temen que muchos residentes legales se enfrenten a una situación mucho más grave: su deportación.